Tratamientos aceptados antes, cobros sin perseguir al paciente
El paciente divide el coste del tratamiento en cuotas, paga un anticipo al reservar y recibe una factura en cada cobro: tres mecanismos pensados para cómo trabaja realmente una consulta médica.
El problema no es el tratamiento, es cómo se paga
Tratamientos aplazados durante meses, agendas alteradas por cancelaciones repentinas, bonos de sesiones difíciles de controlar: aquí es donde interviene Daevon.
Las cuotas hacen aceptables los tratamientos costosos
Un implante o una intervención importante pesa menos para el paciente si el coste se reparte en varios cobros en vez de en uno solo.
El anticipo protege la agenda de los especialistas
Pedir un anticipo en la reserva desanima las cancelaciones de última hora y protege las horas más solicitadas.
La facturación por bono se genera sola
En cada sesión de fisioterapia, ortodoncia o seguimiento el sistema descuenta el importe y genera el documento, sin hoja de cálculo aparte.
Así cambia la gestión de pagos de tu consulta
Con Daevon divides el coste de un tratamiento en cuotas automáticas, cobras anticipos en la reserva y facturas bonos de sesiones sin cálculos manuales: todo queda registrado para tu contabilidad.
Planes de pago a cuotas
El coste de tratamientos importantes (implantes, intervenciones, ortodoncia) se reparte en cobros automáticos, sin que tengas que gestionar los recordatorios mensuales.
Anticipo al reservar la cita
Al reservar una cita especializada el paciente paga un anticipo, y las cancelaciones de última hora bajan.
Facturación automática por bono
Cada sesión de fisioterapia o seguimiento descuenta del bono comprado y genera su propio documento.
Pago a distancia (MOTO)
Puedes cobrar incluso cuando el paciente te comunica la tarjeta por teléfono, por ejemplo para confirmar una intervención ya programada.
Más planes de tratamiento aceptados de inmediato, no aplazados
Un plan de 2.000-4.000€ para un implante o una prótesis casi siempre lo aprueba el paciente. El problema llega después: pagarlo todo de golpe lo aplaza meses. Si el mismo importe se divide en cuotas mensuales cobradas automáticamente a la tarjeta, sin tener que llamar a nadie a fin de mes, el tratamiento arranca antes en vez de quedar pendiente.
Cada cuota o sesión genera su propio documento fiscal: la contabilidad queda al día y sabes siempre qué se ha cobrado y qué queda, sin reconstruirlo a mano.
Planes de tratamiento aceptados de inmediato
Recordatorios manuales mensuales
Cuotas registradas automáticamente
Qué cambia para tu negocio
Flujo de caja más predecible
Cada cuota llega sola en su fecha: sin llamadas a fin de mes para cobrar.
Más tratamientos aceptados
Repartir el coste en varios cobros baja el umbral que lleva a un paciente a aplazar un tratamiento necesario.
Facturación siempre en orden
Cuotas y sesiones generan cada una su documento, listo para tu gestoría.
Menos cancelaciones de última hora
Un anticipo en la reserva hace más costoso cancelar tarde, protegiendo las horas más solicitadas.
Datos y pagos protegidos
Cada transacción, incluidas las remotas o recurrentes, viaja bajo PSD2 y 3-D Secure.
Las preguntas más comunes
¿En cuántas cuotas puedo dividir un tratamiento?
Tú fijas número e importe de las cuotas según el plan de tratamiento: a partir de ahí el sistema gestiona los cobros en las fechas establecidas.
¿Qué pasa si una cuota no se completa correctamente?
El sistema reintenta el cobro en automático y te avisa del fallo, para que contactes al paciente antes de pausar el plan.
¿Puedo cobrar un anticipo por teléfono sin que el paciente esté en la consulta?
Sí: el pago MOTO permite registrar la tarjeta y cobrar el anticipo a distancia, cumpliendo con la normativa de pagos.
¿El documento fiscal se genera automáticamente en cada cuota?
Sí, cada cobro genera el documento correspondiente, sin cálculos manuales sobre lo pagado y lo que falta.
Tu consulta, tratamientos más accesibles, cobros más simples
Cuotas automáticas, anticipos en la reserva y facturación de bonos de sesiones, en una sola solución.